Según los historiadores de la antigüedad, aquellos que no sólo relataban, sino interpretaban el acontecer de la sociedad, hay períodos de ascenso y descenso de la humanidad. Entre medio de estos dos grandes acontecimientos colocaban un lazo comunicante al que llamaban, transición.- Porque entre el número uno y el dos, hay un no número que comparte parte del uno y parte del dos, uno como final y el otro como inicio. Los egipcios tenían en su panteón nueve dioses que conformaban la eneada. La primera de ellas, dentro de su concepción de la creacion, finalizaba en Horus, el hijo de Osiris e Isis, y se iniciaba la nueva eneada con Horus menor. El yin y el yang de los chinos no es diferente a esta concepcion.- Es decir , nada termina o se inicia independientemente, sino que lo que finaliza deja su impronta en lo que vendrá, esto sería el principio del infinito o tal vez la eternidad, nada muere, todo se transforma en busca de la perfección. Es el movimiento, que fue tema de reflexión y debate a lo largo de toda la historia de la filosofía. Platón, encontró un respuesta maravillosa cuando le preguntaron por qué las cosas se mueven, y él respondío “ porque son imperfectas y se mueven en busca de la perfección”. Transición también es la pubertad, entre la niñez y la adolescencia; la adultez, entre la adolescencia y la vejez y ésta entre la adultez y la muerte, sin que ésta sea el fin, sino el inicio de un nuevo ciclo de la existencia.
Estamos los seres humanos viviendo en este momento una transición entre una Era de la separatividad,el egoísmo, la violencia irracional, las guerras, que siempre traen dolor y sufrimiento y otra Era, en la cual se podrá vivir el Amor, la Paz, la armonía, la integración. Al decir de los filósofos chinos: una Edad de lo Rojo, la sangre y una Edad Blanca de la concordia. Este concepto tal vez suene a idealismo romántico, porque en todo período de transición todo es confusión, es incredulidad, es desconfianza, es negación de los valores que por largos siglos han sido guía de los hombres. Sin embargo esto es verdad, hay sobrados ejemplo de que esto es así. Estamos viviendo la transición entre la raza de los hombres y la raza de lo humano. Lo humano es un grado de perfección del Ser.
Lo paradógico de nuestro tiempo es que los que tienen el poder no lo
entiendan así, mientras que el hombre común, el simple ciudadano lo intuye por sobre la máquinaria propagandistica montada por los que se aferran al pasado y elaboren sus estrategias con conceptos, o ideologías separatistas. Los hombres que viven en este planeta están reclamando una Edad Blanca, una edad en la que todos seamos hermanos. Mientras que los que dirigen están aferrados a las partes que los vieron nacer como base de su poder.
Este artículo, que hoy ponemos en el eter, tiene como propósito contribuir a que la humanidad viva la Edad Blanca, y que vivamos el humanismo práctico, no el enunciado; que vivamos las Fraternidad y no la proclamada; que los Seres humanos de todo el planeta podemos realizarnos como tales con la solidaridad, la colaboración, de todos nosotros para que cada uno sea cada uno sin olvidar que es parte de una Edad de la Concordia.
En toda transición, los roles son visualizados, las conductas son publicas. En toda transición queda en evidencia quién es quién. Y hoy los vemos, hay un grupo de dirigentes que quiere el poder para mantener a sangre y fuego la Edad Roja, sin importarles el sufrimiento que su actitud provoca en millones de seres con tal de mantener sus conceptos separatistas y élitistas. Y está, por otro lado la inmensa mayoría de los seres humanos, empezando por los niños, que quieren vivir un mundo humanizado, un mundo sin fronteras, un mundo integrado por una nueva concepción espiritualizada de la vida. A todos ellos queremos servir; de todos ellos queremos ser sus mensajeros. Y de los otros, queremos ser el consuelo frente al dolor, que seguramente les provocará haber ocasionado tanto sufrimiento.- No nos sentimos iluminados, sino que lloramos, tal vez en silencio ante tanta deshumanización perfeccionarnos para ser Humanos. A unos y a otros les ofrecemos nuestras páginas para que en diálogos etéricos podamos encontrar la forma de nuevo ciclo de la humanidad donde todos tengamos la oportunidad de vivir y.entrar en un era planetaria.
a lo largo de toda la historia de la filosofía. Platón, encontró un respuesta maravillosa cuando le preguntaron por qué las cosas se mueven, y él respondío “ porque son imperfectas y se mueven en busca de la perfección”. Transición también es la pubertad, entre la niñez y la adolescencia; la adultez, entre la adolescencia y la vejez y ésta entre la adultez y la muerte, sin que ésta sea el fin, sino el inicio de un nuevo ciclo de la existencia.
Estamos los seres humanos viviendo en este momento una transición entre una Era de la separatividad,el egoísmo, la violencia irracional, las guerras, que siempre traen dolor y sufrimiento y otra Era, en la cual se podrá vivir el Amor, la Paz, la armonía, la integración. Al decir de los filósofos chinos: una Edad de lo Rojo, la sangre y una Edad Blanca de la concordia. Este concepto tal vez suene a idealismo romántico, porque en todo período de transición todo es confusión, es incredulidad, es desconfianza, es negación de los valores que por largos siglos han sido guía de los hombres. Sin embargo esto es verdad, hay sobrados ejemplo de que esto es así. Estamos viviendo la transición entre la raza de los hombres y la raza de lo humano. Lo humano es un grado de perfección del Ser.
Lo paradógico de nuestro tiempo es que los que tienen el poder no lo
entiendan así, mientras que el hombre común, el simple ciudadano lo intuye por sobre la máquinaria propagandistica montada por los que se aferran al pasado y elaboren sus estrategias con conceptos, o ideologías separatistas. Los hombres que viven en este planeta están reclamando una Edad Blanca, una edad en la que todos seamos hermanos. Mientras que los que dirigen están aferrados a las partes que los vieron nacer como base de su poder.
Este artículo, que hoy ponemos en el eter, tiene como propósito contribuir a que la humanidad viva la Edad Blanca, y que vivamos el humanismo práctico, no el enunciado; que vivamos las Fraternidad y no la proclamada; que los Seres humanos de todo el planeta podemos realizarnos como tales con la solidaridad, la colaboración, de todos nosotros para que cada uno sea cada uno sin olvidar que es parte de una Edad de la Concordia.
En toda transición, los roles son visualizados, las conductas son publicas. En toda transición queda en evidencia quién es quién. Y hoy los vemos, hay un grupo de dirigentes que quiere el poder para mantener a sangre y fuego la Edad Roja, sin importarles el sufrimiento que su actitud provoca en millones de seres con tal de mantener sus conceptos separatistas y élitistas. Y está, por otro lado la inmensa mayoría de los seres humanos, empezando por los niños, que quieren vivir un mundo humanizado, un mundo sin fronteras, un mundo integrado por una nueva concepción espiritualizada de la vida. A todos ellos queremos servir; de todos ellos queremos ser sus mensajeros. Y de los otros, queremos ser el consuelo frente al dolor, que seguramente les provocará haber ocasionado tanto sufrimiento.- No nos sentimos iluminados, sino que lloramos, tal vez en silencio ante tanta deshumanización perfeccionarnos para ser Humanos. A unos y a otros les ofrecemos nuestras páginas para que en diálogos etéricos podamos encontrar la forma de nuevo ciclo de la humanidad donde todos tengamos la oportunidad de vivir y.entrar en un era planetaria.